Un día más en el trabajo, se pasan las semanas y llegan los fines de semana y empieza mi incertidumbre ¿Qué haremos?. Odio ir a comer a casa de su madre no lo puedo evitar. No sé que me ha pasado, supongo que a ella le pasará igual. Dicen que cuando te alguién mal tú también le caes mal a él. Y es su prepotencia, el organizarnos la vida, esa forma de decir las cosas ¡que duelen¡ rasuran diría yo. De echarte en cara todo, su soledad, como si yo tuviera la culpa de lo que ha hecho su marido. A las mujeres nos echan todas las obligaciones, a mi no se me ocurre decirle a él que cargue con la responsabilidad de mis padres. Ni mis padres le echan las responsabilidades mias, no le exigen nada.

intenta hacer otra cosa, no vayas a la casa de tu suegra. Ve al cine, a una disco, a un restaurant, a pasear, a un shoping con amigas...no se, inventa algo. Una reunión con otras parejas...yo estoy casado hace 5 años y hace 2 años que mi suegra vive 6 meses en Argentina y 6 meses con nosotros y se lo que es cargar con esa mochila. Son los 6 meses que pasan a ser interminables diría yo...no tengo tiempos ni espacios con mi mujer, pero me la tengo que bancar. Lamentablemente mi cuñado vive en Canadá y no creo que se la lleve para allá...al menos no por ahora. Y bue...al mal tiempo; buena cara.
Gracias, tu comentario me da fuerzas. La verdad que este espacio me ayuda día a día. Ver que hay mucha gente que lee tus vivencias y está ahi para apoyar te ayuda, gracias. Al final nos fuimos fuera, logré convencerlo y ha sido uno de los mejores fines de semana desde hace ya mucho tiempo.